viernes, 16 de marzo de 2007

El gran día: "La Primera Comunión", por Margot

Parecemos príncipes y princesas en el día de la 1ª comunión. Entonces no se regalaban MP3, ni consolas, ni móviles... Ni todas esas cosas que se regalan ahora, pero que ni por asomo llenan de felicidad lo que ese día significaba y significa en nuestras vidas. Éramos protagonistas y ante eso
todo regalo se queda en un rincón o se rompe. Sin embargo ese momento permanecerá para siempre en nuestro recuerdo.




sábado, 10 de marzo de 2007

Carta de PILAR SERNA

SANTANDER A 7 DE MARZO DE 2007
Hola a todos y a todas. Hace ya varias semanas que hemos iniciado un camino que todavía no sabemos a ciencia cierta hasta dónde nos va a llevar, pero lo que en estos momentos siento es la necesidad de compartir con todos vosotros y vosotras mi percepción del asunto. Para empezar deciros que no se si escribo esto como madre afectada, como antigua alumna del colegio Compañía de María, como miembro de la Coordinadora de afectados o como pedagoga que ejerce su profesión docente en un instituto de forma comprometida y responsable. En cualquier caso, soy todo esto y desde estos puntos de vista me voy a expresar. Considero que la noticia del cierre de mi colegio y el colegio de mis hijos fue un auténtico mazazo para todos, ya que no tuvimos noticias ni siquiera avisos de lo que se venía fraguando tras los muros del colegio, pero en estos momentos creo que todos hemos digerido ya la situación y hemos sido capaces de reaccionar y organizarnos para poder buscar soluciones, y esto es lo más importante. Tengo absoluta seguridad en que la dirección que hemos tomado en cada uno de los grupos de trabajo en que se desglosa la Coordinadora es la correcta y estoy convencida de que los resultados no se van a hacer esperar. Pero que nadie piense que esto es fruto de una fe ciega en algo etéreo que no tiene una base certera... no es así. Estoy asegurando que existen evidencias lo suficientemente contrastadas para poder seguir creyendo en que el colegio Compañía de María no va a cesar su labor educativa y podrá continuar con un proyecto compartido por toda la Comunidad Educativa que ofrezca garantías de futuro. Es necesario que TODA la Comunidad Educativa estemos unidos y coordinados para conseguir el único objetivo que nos mueve a hacer todo esto, que es que podamos tener nuestro colegio como mínimo 400 años más. Somos muy afortunados porque tanto profesores, como padres y alumn@s hemos sido capaces de transmitir a la sociedad cántabra e incluso más allá de nuestra Comunidad que el colegio Compañía de María no se va a rendir y tenemos las herramientas y los recursos necesarios para conseguirlo. Sólo voy a añadir que de mi niñez y pre-adolescencia vivida en este colegio guardo muchas cosas, pero en concreto hay un recuerdo muy poderoso que ahora veo como algo real reflejado en mi hijo y es el de la fuerza que nos da el sentirnos un grupo unido que comparte sentimientos, vivencias, etc...y esto es lo que nos está dotando de la perseverancia necesaria para lograr el éxito final. Que no decaiga este espíritu y esta resolución. Hago un llamamiento desde aquí a esta, nuestra Comunidad Educativa, para seguir cosechando logros que finalmente se materializarán en un proyecto educativo aún mejor, si cabe. Espero que mis hijos y los vuestros puedan seguir compartiendo bocata, patio, risas, bromas y alguna que otra pirueta gimnástica... y sobre todo mucho, mucho afecto por parte de los que contribuyen a que su día a día sea más agradable. Espero también, que los padres, nosotr@s, sigamos siendo una piña yconstituyamos un referente educativo para Cantabria, por protagonizar esta y otras experiencias tan enriquecedoras para nosotr@s como para nuestros hij@s. Porque la colaboración en la educación de nuestros hij@s que hemos tenido la oportunidad de practicar desde el colegio es algo único y valioso que no podemos permitirnos el lujo de perder. Sólo a través de esta unidad seremos capaces de convertir lo que parecía imposible en algo cierto y real. Por último a los profesores de mis hij@s, que antes lo fueron míos también, quiero expresarles mi admiración, respeto y apoyo, no sin altas dosis decariño y emoción. Sin vosotr@s yo no sería lo que soy, probablemente y con vosotr@s lo vamos a conseguir. Para todos vosotr@s.
PILAR SERNA MIER

martes, 6 de marzo de 2007

EL PATIO DE MI COLE

Es particular, porque ya quisieran muchos niños tener un área de recreo tan amplia como las que aquí tenemos y hemos disfrutado varias generaciones. Recuerdo que para entrar en la pista de abajo los parvulitos,que así nos llamaban, educación infantil es mucho más moderno, subíamos por las escaleras que se comunicaban con el "túnel", ¡qué suerte, ahora tienen patio propio! Allí empezamos a compartir los juegos, el bocata, las galleta María (la bollería industrial, otra modernidad). A medida que vas creciendo dentro de los muros del colegio y en el patio aprendes a valorar la amistad; recuerdo juegos como la zapatilla por detrás, que realizábamos en el patio cubierto, que junto con el patio azul eran los sitios donde nos refugíabamos cuando llovía, o donde se colocaban las mesas para las meriendas de Santa Juana y la Niña María (la cantidad de comida que podíamos comprar con las cien pts que nos solían dar en casa para éstas ocasiones). Las barracas, eventos deportivos, bailes regionales....son tantas y tantas cosas las que se han hecho en éstas pista. Saltar a la comba la que conseguía aguantar el famoso "duble" era una campeona, "al pasar la barca", "la culebrilla" y "quién no se acuerda del famoso "cocherito leré"... Eran otros tiempos, donde los niños compartíamos juegos, risas, lloros, confidencias debajo del sauce, eran tiempos donde en vez de play station había pelotas, en vez de móviles tizas para jugar a la pita, en vez de mp4 había cuentos.... El sauce fué testigo de todos esos momentos vividos en el patio, debajo de él leíamos, estudiámos, contábamos nuestras cosas; y la fuente, que para beber tenías que ponerte a distancia o sino te empapabas.
A los columpios subíamos poco por eso lo desábamos tanto, la cueva con la Virgen, rodeada de flores de éstas que llaman "mantos de la Virgen" y ortigas, que más de una, entre las que me incluyo, se ortigó por subir a lo alto de la cueva y caer encima de ellas. Recuerdo que en una excursión a una central lechera nos dieron natas y estuvimos una tarde allí arriba bate que bate intentando hacer mantequilla.
Si, eran otros tiempos, pero aunque bailásemos la peoza, jugásemos a la goma... era un patio lleno de niños, como ahora, niños que ríen, lloran, crecen como personas y que en definitiva dan vida a todo un señor edificio; que nunca se deje de oir su voz. Es hora de salir al recreo,..................el último.

Nuestras grandes deportistas

1988. Es mi último año en el cole. En el patio del colegio jugando a las palas. La profe, Mari Carmen, nos dio mucha caña. El uniforme de educación física era horrible; ese pantalón corto que se pegaba por todas partes y la camiseta azul con el escudo del colegio. Vamos, para ir a Cibeles a lucir modelo. Pero estaba bien lo de cambiarse en el cole.



¡Vaya chandal más verde esperanza que tenían nuestras chicas de Baloncesto! Hemos sido un colegio muy deportista: voleibol, baloncesto, hockey, futbito... Deportivamente hemos llevado el nombre de la Compañía de María por muchas provincias españolas. Unas veces ganamos, otras perdimos, pero siempre se volvía a casa con una sonrisa porque nos lo pasamos muy bien y en el deporte, como en la vida, también se aprende. Así que con este palmarés como equipo, ¿cómo no vamos a ganar el gran partido de nuestra historia? Premio = el colegio.

Una vez hicimos Jesucristo Superstar

Estas fotos son de la gran obra maestra del musical Jesucristo Superstar.Horas y horas de ensayo, todas nos sentimos muy orgullosas el resultado. Larepresentamos tres veces, una a los alumnos del colegio y dos a los padres.La verdad muy currada. La estuvimos preparando con Elisa que sustituyó aPilar en clase de ritmo. Se habló poco, todo era play-back. Pero bailamosmucho. A lo mejor se puede volver a intentar representarla.






domingo, 4 de marzo de 2007

Recuerdos de Margot. Liérganes y la Magadalena

Estas dos fotos son de diferentes días, pero realizamos el mismo baile de los cocineros. La más grande es en el Palacio de la Magdalena en el Día Infantil de Cantabria. Representábamos al colegio, todo un orgullo. La más pequeña es de ese año en una de las famosas fiestas de fin de curso que realizábamos en Liérganes. Íbamos en el tren o en coche y allí, toallas al suelo, a comer la tortilla de patatas y el filete empanado todos juntos. Realizábamos juegos, bailes... Nos los pasábamos pipa. En una esquina de cuclillas está Pilar con su inseparable pandero.





jueves, 1 de marzo de 2007

EL COMEDOR

De los recuerdos y experiencias de mi vida en el colegio quizás sea éste el sitio en el que peores momentos pasé.No me gustaba nada eso de quedarme a comer en el cole,pero no por nada sino porque era muy mala comedora.la verdad es que poco ha cambiado,son las mismas mesas de siempre,bueno ahora los peques tienen unas pequeñitas asique el consuelo que me queda es que a mi hija no la van a colgar las piernas como a mí que no me llegaban los pies al suelo ni acercándome al borde de la silla.Yo la verdad,los profes creo que lo pueden decir,era una niña tranquila,pero cuando llegaba al comedor me transformaba,muchas veces he ayudado a secar y limpiar las mesas por dar de comer al perro y cuántas veces me he quedado sin jugar porque llegaba la hora de ir a clase y estaba dando vueltas a las alubias sin poder ni metermélas en la boca,Madre Alegría,desde aquí le pido perdón porque es lo único que no consiguió que me comiera,soy adulta,madre y mis hijos las comen y yo sigo mirando al plato como en el colegio.
Lo que sí me gustaba era la bendición de la mesa.En ese momento no se oía ni una mosca,todas de pie,esa costumbre de bendecir la mesa la he conservado,pero en casa también lo hacíamos.
Después de comer llegaba la hora del aseo,en ese momento llegaba otro suplicio,bajar esas escaleras tan pindias que si no hubo más roturas de brazos y piernas por las caídas fué porque el ángel de la guarda hacía horas extras,de verdad mortales,nunca he bajado las escaleras tan mal como esas.Allí abajo al fondo esperando como un torturador cepillo en mano nos esperaba la madre Obregón,que vestía de hábito,alta,altísima y seria,mojaba el cepillo bajo el grifo y venga y dale a la melena;las coletas todas tiesas,acababas la tarde con dolor de cabeza de lo tirantes que estaban,eso sí,no se movía ni un pelo.
Y a jugar,"niñas no corraís","niñas o os subaís a los bancos que os caéis",como buenas "madres" que son el instito de protección también lo tenían.
La mayor ventaja del comedor era que nunca llegabas tarde y hacía mucha ilusión ver que alguna se retrasaba,esas cosas de niños del chincha rabincha que he llegado antes que tú.Esos momentos compensaba la carencia de no comer en familia,cosa que he aprendido a valorar,disfruto el fin de semana al comer todos juntos.Y compensa la hora de estudio con la madre Obregón y su "sssss,silencio,es hora de estudiar".Y a las 15.30 cuando sonaba el timbre....

Recuerdos de Mireia

Bueno, vamos a quitar un poco de dramatismo y como en el fondo yo creo que vamos a conseguir salvar el cole, vamos a contar alguna verdad que otra. La verdad es que eran otros tiempos, que todas o casi todas éramos buenísimas, comparándonos con los peques de ahora, teníamos mas miedos y éramos mas cautas pero....... vamos a ver.... Nos acordamos de la madre Josefa, ¿Josefa? vamos a ver ¿quien de las que hemos pasado la treintena ha llamado madre Josefa a la pobre madre Josefa? de toda la vida de dios, esa mujer fue "LA CHEFA" jejejejeje, me acuerdo de como me enseño a coser, yo terminé un cojín mientras otras terminaron mantelerías enteras, y quien no se pregunta ¿que hacia esa mujer con las hebras pequeñiiiiiiiiiiiiisimas que nos sobraban y se metía entre el habito? cuando empecé a llevar a mis peques al cole, subía como hace 20 años con su bolsa de san José en la mano, un poquito menos suelta, pero yo creo que algún pellizquito de monja aun podia dar. La señorita Matilde, yo creo que la teníamos mas respeto que a nadie, y quien no se acuerda de sus ¡¡¡¡¡ CARACOLES!!!!!! cuando se enfadaba y de su buena puntería, por que lanzaba las tizas como nadie y alcanzaban siempre su objetivo a la primera. Me acuerdo muchísimo de las clases con Pilar en el sagrado corazón, las clases de ritmo, y estoy por asegurar que casi todas las que la conocimos les hemos cantado a nuestros hijos sus canciones para enseñarles algo, los papeles a la papelera........... r con r guitarra r con r carril............. el baile de las moscas.........yo creo que la perdida de Pilar fue el primer puntapié que nos dio la vida a muchas ¿ o no? Recuerdo a Paulita, a Olga a la madre Romana, a la pobre madre Obregón que cuidaba el estudio del comedor ,esa mujer si que tenia el cielo ganado, jejeje le metíamos gusanos en el pupitre, la pintábamos la silla de tiza y siempre llevaba algo escrito en el trasero del habito, en fin una santa. A muchas otras no hay que recordarlas, las veo cada día, y casi todas han dado clases a los peques Recuerdo cada baile y cada pregón de las fiestas del cole, es más, guardo con cariño mi traje de montañesa junto al de novia y mi traje de pastor, (por que me pase todas las navidades de mi infancia vestida de pastor) lo han usado mis tres hijos en alguna ocasión. La capilla, la iglesia, el salón de actos.............. en fin. Puedo decir entera la lista de mis compañeras de clase, me acuerdo de todas y de vez en cuando nos vemos, es mas mi hijo el pequeño va a clase con hijos de mis compañeras de clase. También recuerdo el perro pastor alemán, que tenían las monjas y que veíamos por el patio verde, jamás he visto un perro mejor alimentado y mas listo, a la una y diez estaba como un clavo debajo de la ventana del fondo del comedor, donde salían volando los filetes rusos y las albóndigas cada vez que la madre Alegría se despistaba, pero el perro empezó a engordar y las monjas a sospechar y recuerdo el mes que me tire junto a mis compañeras secando los cubiertos del comedor como castigo, menos mal que la madre josefina a escondidas para consolarnos, nos daba algún pastelito. JO!!! la madre Josefina, nos sacaba los dientes de leche que se nos movían y ni nos enterábamos tenia cola en el banco del patio de arriba calculo que sacaba al menos dos dientes al día. Recuerdo para mi uno de los sitios mas bonito del colegio, la cueva de los columpios y su virgencita que por cierto ya no esta , pero allí subíamos a limpiar la cueva todos los días. Cuando mis tres niños empezaron en el cole, ya sabían miles de historias sobre el, yo les di varios consejos: _No bajéis la cuesta corriendo , no veáis como duelen las rodillas después. _No comáis chicle en clase de educación física con Mari Carmen, o terminareis con el chicle en la nariz. _No intentéis copiar en los exámenes de Conchita, pilla siempre.... _No os coléis en el convento hasta que no llegue el ultimo día de vuestra estancia en el cole, las monjas ponen castigos muy duros y recoger el patio de papeles un mes es muy desagradable. Y mil consejos mas. Tengo que reconocer que mis hijos han salido mas buenos que su madre, pero ellos tienen sus recuerdos igual que yo los míos. Y los cuatro esperamos poder escuchar a otra generación, cantar los himnos del colegio y contar sus batallitas.

miércoles, 28 de febrero de 2007

RECUERDO DEL SAGRADO CORAZON

Que recuerdos tan entrañables me trae el Sagrado Corazón. Hace dos cursos fuí a la primera reunión como madre, de mi colegio y para sorpresa mía nos sentaron en éste sitio donde se respira una paz que sólo disfrutan los que pasan por allí cada día. Nos presentaron, Marijosé, Luisa y Marisa éste proyecto educativo que tan bien conocía y nos mostraron las aulas, que por supuesto tampoco eran desconocidas, en concreto en la de mi hija sólo faltaba que estuviese Mariajosé dando clase para volver la vista atrás 30 maravillosos años.
Al sentarme en el Sagrado Corazón no pude contener la emoción, allí mirando la pista de abajo desde la ventana, el piano...todo en su sitio. La verdad es que entre los recuerdos de éste cole que me ha dado todo como persona y ser humano, tengo especial cariño a ésta estancia. Ese lugar que parece que no tiene ninguna utilidad y sin embargo para los que hemos estado en el colegio está lleno de vida. Cuando atravesábamos el túnel para ir a clase todo era bullicio, gritos, risas y encima había algo de eco, pero al llegar al Sagrado Corazón enmudecíamos ante el respeto que ese espacio imponía, una simple estancia con su piano. Ese espacio es el corazón del cole, de él surgen todas las arterías que van uniendo el colegio. Allí se daba la clase de música y aprendimos canciones al ritmo del pandero como "la polilla come lana de la noche a la mañana, come lana de color con cuchillo y tenedor". Se hacían los ensayos para los bailes de las fiestas (Santa Juana, Niña María, Día Infantil de Cantabria, familias en Liérganes...).
Pero lo que más impresionaba era cuando teníamos que esperar para entrar en la Iglesia, todas iguales, con el uniforme, colocadas por cursos, nadie era más que nadie, bien peinadas y bien lavadas.
Cuántas veces nos habremos tirado en ese suelo para hacer carteles para los pregones y actuaciones, la paloma de la Paz que está al principio de las escaleras donde la capilla, también se hizo en el Sagrado Corazón.
Sólo invito, si por una remotísima casualidad se cerrase el colegio, a los fantasmas de los que hablaba Gustavo a instalarse en ésta sala, es la más tranquila para pasar toda la eternidad.

Recuerdos de MARGOT

En este colegio no sólo son profesores que salen corriendo cuando toca eltimbre. Son profesores serios y responsables, buenos profesionales; pero enlas excursiones son colegas, compañeros. Si estás con la familia a vecestienes que ser serio, pero cuando hay que reír se ríe.No sé cómo acabó la partida, que lo cuento José Ángel. Que, por cierto,como se puede ver, él también fue muy joven (esta foto es de sus principiosen el cole. Y parece que fue ayer)


Y la partida de futbolin